Es importante tener en cuenta varios aspectos a la hora de diagnosticar el estado nutricional de una persona y esto se hace a través de una valoración nutricional completa  que permite pronosticar los posibles riesgos de salud, ya sea por carencias o por excesos en el momento de alimentarnos. Para ello el procedimiento es bastante simple y nada invasivo que consiste en:
EVALUACIÓN CLÍNICA
A través de la anamnesis  que permite detectar  y tener en cuenta diferentes factores que ayudan a la labor del nutricionista a la hora de poner en marcha un tratamiento correcto y personalizado. 
MEDIDAS ANTROPOMÉTRICAS
Con el objetivo de diagnosticar el estado nutricional del individuo y detectar posibles riesgos de salud en relación con una alimentación inadecuada. Todo ello teniendo en cuenta: El peso, la talla, el IMC (índice de masa corporal), los pliegues cutáneos y el índice cintura cadera. Son mediciones que proporcionan una información significativa del estado nutricional y que permiten seguir el curso de la repleción nutricional. 
ANÁLISIS DE LA COMPOSICIÓN CORPORAL
A través de la Impedancia Bioeléctrica, el método de análisis de composición corporal más utilizado, es una técnica rápida, sencilla y no invasiva.